Evangelio

 

Martes 21 de Julio de 2.009.

Evangelio según San Mateo. Capítulo 12, 46-50.

Éstos son mi madre y mis hermanos.

Aún estaba él hablando a las multitudes, cuando su madre y sus hermanos se hallaban fuera intentando hablar con él.
Alguien le dijo entonces: -Mira, tu madre y tus hermanos están ahí fuera intentando hablar contigo.
Pero él respondió al que se lo decía: -¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?
Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: -Éstos son mi madre y mis hermanos.
Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

 

Meditación:

 

Éstos son mi madre y mis hermanos

Ser hermano, hermana, madre de Jesús, de Dios, lo decides tú mismo; la condición es hacer la voluntad de Dios Padre. Ya lo sabes, si quieres tener a Dios por Padre y a Jesús, el Dios Hijo, de tu propia familia, sólo tienes que obedecer la voluntad de Dios Padre. Nada más que esto.

Piénsalo, medítalo: ¿Quieres ser de la familia de Jesús de Nazaret, el Mesías, el Rey de Cielos y Tierra? Sólo tienes que obedecer a Dios Padre, y para obedecerle no es sólo tener fe, no por la fe eres de la familia de Dios, no sólo por creer que Jesús es Dios, porque los demonios creen que Jesús es Dios y no son ni si madre ni su hermana o hermano: son sus enemigos declarados, son los que van diciendo que sólo la fe salva cuando Dios lo dice bien claro, cuando las palabras de Jesús nos sentencian a la obediencia del Padre si queremos ser de su familia, cuando sabemos que no todo aquel que diga “Señor…Señor…” Hay algo más para ser de la familia de Dios, hacer lo mismo que Dios Hijo hizo: cargar con su Cruz y cumplir la voluntad del Padre Dios. Y, ¡No te queda otra si quieres ser de la familia de Dios!, si quieres vivir en la Casa Familiar, en el Cielo Eterno. Escucha, lee bien mis palabras que son reflejo de las de Dios: Para ser de la familia de Dios no basta tener fe, tienes que hacer obras de esta fe, y tus obras deben ser lo que dice Jesús de Nazaret, te lo copio: “ -Éstos son mi madre y mis hermanos.
Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre”. Ahora ya estás preparado para aceptar y recibir la salvación que sólo viene de Cristo, de tener fe en Él, de creer en Él, de confiar en Él e imitarlo; y Cristo obedeció en todo la voluntad del Padre.

Coge tu cruz y síguele hermano.

P. Jesús

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