Evangelio
Jueves 8 de Abril de 2.010.
San Lucas 24, 35-48
Aparición a los once
Luc 24:35 Y ellos se pusieron a contar lo que había pasado en el camino, y cómo le habían reconocido en la fracción del pan.
Luc 24:36 Mientras ellos estaban hablando de estas cosas, Jesús se puso en medio y les dijo: -La paz esté con vosotros.
Luc 24:37 Se llenaron de espanto y de miedo, pensando que veían un espíritu.
Luc 24:38 Y les dijo: -¿Por qué os asustáis, y por qué admitís esos pensamientos en vuestros corazones?
Luc 24:39 Mirad mis manos y mis pies: soy yo mismo. Palpadme y comprended que un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.
Luc 24:40 Y dicho esto, les mostró las manos y los pies.
Luc 24:41 Como no acababan de creer por la alegría y estaban llenos de admiración, les dijo: -¿Tenéis aquí algo que comer?
Luc 24:42 Entonces ellos le ofrecieron un trozo de pez asado.
Luc 24:43 Y lo tomó y se lo comió delante de ellos.
Luc 24:44 Y les dijo: -Esto es lo que os decía cuando aún estaba con vosotros: es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí.
Luc 24:45 Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras.
Luc 24:46 Y les dijo: -Así está escrito: que el Cristo tiene que padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día,
Luc 24:47 y que se predique en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las gentes, comenzando desde Jerusalén.
Luc 24:48 Vosotros sois testigos de estas cosas.
Biblia EUNSA
Meditación:
Aparición a los once
“Mirad mis manos y mis pies: soy Yo mismo”, dijo Jesús.
Humilde.
Ahora a ti te piden explicaciones sobre algo que no ven claro de ti, quizás es tu cónyuge que duda de tu fidelidad en algo, quizás tu jefe, tu padre, tu hermano, tu hijo, tu amigo… Y tú te llenas de ira por sus dudas. ¡Haz como Jesús! ¡Haz como Jesús!, y humíllate. Enseña tus heridas, muéstrate tal cual eres, porque el Padre te Ama y eso debe bastarte, ser Amado y comprendido por Dios. Los demás, tú mismo, estás lleno de malas tentaciones, y no a todas resistes; por eso compréndelos que duden de ti, acéptalo y haz como Jesús diciendo: “Mirad…”
P. Jesús
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