Evangelio

 

Lunes 9 de Agosto de 2.010

San Mateo 10, 28-33
“No tengáis miedo”

Mat 10:28 Dijo Jesús a sus discípulos: <<No tengáis miedo a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma; temed ante todo al que puede hacer perder alma y cuerpo en el infierno.
Mat 10:29 ¿No se vende un par de pajarillos por un as? Pues bien, ni uno solo de ellos caerá en tierra sin que lo permita vuestro Padre.
Mat 10:30 En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.
Mat 10:31 Por tanto, no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos.
Mat 10:32 "A todo el que me confiese delante de los hombres, también yo le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
Mat 10:33 Pero al que me niegue delante de los hombres, también yo le negaré delante de mi Padre que está en los cielos>>.

Biblia  EUNSA

"Es Palabra del Señor"

"Gloria a ti Señor Jesús"

 

Meditación:

“No tengáis miedo”

El pecado cubre al hombre de miedo, se esconde de sí mismo y llora desconsoladamente, porque es pecado gravísimo no amar a Dios sobre todas las cosas y personas, sobre uno mismo. Y este pecado está en todas las conciencias. ¿Quién ama a Dios más que a sí mismo?, ¿tú?

No estés triste, ven, ven, vayamos a los brazos de María Purísima, y deja que Ella te consuele; permite que Ella acaricie tu rostro y seque tus lágrimas de dolor, de sufrimiento. ¡No tengas miedo! María está a tu lado. Deja que coja tu mano y la ponga en la mano de Dios, de su Hijo Dios, Jesucristo.

¡Es de fe que Dios, Jesús, es el Hijo Unigénito de Dios Padre y de Santa María! ¡¡Sí!!, la naturaleza divina se unió al cuerpo humano, al “polvo” que somos las personas en nuestro cuerpo físico. Sin la vida del alma, nos descomponemos, dejamos de ser personas, para ser polvo, nada… Pero el alma, lo que también somos, vive, es lo que nos da la vida por la unión sexual de hombre y mujer, que hacen un todo, y unida el alma, por voluntad de Dios, pasamos a ser cuerpo y alma, para vivir y hallar la fe. Si tú tienes fe, puedes unirte mediante la oración, a la Divinidad, Dios, que por la oración de María Santísima, al decirle “Sí”, pudo Dios dar vida humana a Dios Hijo, que en su condición de su fusión divina y humana, por ser Dios y hombre verdadero, le pusieron por nombre Jesús, y tú, tú, nombrando este Nombre que denomina a Dios en la tierra, en el cuerpo de Jesús con alma de Dios, tú puedes conseguir cualquier cosa de Dios, por tu fe. Pero posiblemente tengas miedo, y donde hay miedo, ¿está la fe? Claro que has vivido cosas, estás pasando por circunstancias donde posiblemente tu fe digamos, que te falta fe, crees en Jesús, crees en Dios, pero no crees en ti, porque te sabes pecador, porque sabes por experiencia que a veces, cuando has ido a la tuya, las cosas han acabado mal; ¡mira dónde estas! Y, hablemos de esta crisis mundial, pero ahora hablemos de la crisis económica mundial. Ya sabes que este mes, quiero hablar de dinero.

Hablemos de dinero. Ocurre que normalmente, y lo humano y natural, es recibir dinero a cambio de un servicio, de un trabajo, de algo que damos a cambio de… de dinero.

¿Qué tal está siendo tu labor, tu trabajo? ¿Cómo trabajas tú?, ¿bien?, ¿haces bien tu trabajo?, ¿haces bien todo lo que haces?, ¿Te comportas en todo profesionalmente?, ¿te perfeccionas con tu trabajo?...

Las crisis de dinero, posiblemente, muy posiblemente, sean crisis de bondad, de falta de virtudes. ¿Ya perdonas tú a todos? ¡A todos, todos!, sin dejarte a nadie sin perdonar. Te lo digo, porque tú, con tu parte física, el cuerpo, eres parte de la tierra, del mundo, de la naturaleza, y si vemos tantos desastres y desmadres naturales, ¿no te estará pasando a ti lo mismo? ¿Quién cuida de ti?: ¿el Estado o Dios? Si estás en manos de los mandamases de tu país, en vez de estar en manos de Dios, por vivir en Su Gracia, entonces, posiblemente, Dios no pueda ayudarte mucho, porque no estás en su “onda”, en su “frecuencia”, vives una vida siguiendo las leyes civiles y olvidándote de la Ley de Dios.

P. Jesús

© copyright