Evangelio
Sábado 10 de Julio de 2.010
San Mateo 10, 24-33
“También yo le confesaré delante de mi Padre”
Mat 10:24 Dijo Jesús a sus apóstoles: <<No está el discípulo por encima del maestro, ni el siervo por encima de su señor.
Mat 10:25 Al discípulo le basta llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al amo de la casa le han llamado Beelzebul, cuánto más a los de su misma casa.
Mat 10:26 No les tengáis miedo, porque nada hay oculto que no vaya a ser descubierto, ni secreto que no llegue a saberse.
Mat 10:27 Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a plena luz; y lo que escuchasteis al oído, pregonadlo desde los terrados.
Mat 10:28 No tengáis miedo a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma; temed ante todo al que puede hacer perder alma y cuerpo en el infierno.
Mat 10:29 ¿No se vende un par de pajarillos por un as? Pues bien, ni uno solo de ellos caerá en tierra sin que lo permita vuestro Padre.
Mat 10:30 En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.
Mat 10:31 Por tanto, no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos.
Mat 10:32 "A todo el que me confiese delante de los hombres, también yo le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
Biblia EUNSA
"Es Palabra del Señor"
"Gloria a ti Señor Jesús"
Meditación:
“También yo le confesaré delante de mi Padre”
Cuántas enseñanzas maravillosas hay en este Evangelio. Pero no os cansaré con algo muy extenso, ¡ya tendremos tiempo de ir reflexionando sobre la Palabra de Dios, de Jesús!
Mirad hijos de Dios Padre y hermanos de Cristo, ¿para qué no deciros la Verdad si estamos en familia?; vosotros, bautizados, sois familia de Dios. Dejadme volver a repetíroslo, porque es para mí emocionante la Verdad: Los bautizados, ¡tú! eres de la misma familia que Dios. ¡No estás solo! ¡No estás sola! Aunque tu familia de sangre te diga que has perdido la cordura y te entreguen a la “justicia” por tu fe religiosa. ¿¡Qué saben ellos!? Nada. Viven sin Dios, porque viven en pecado mortal aunque posiblemente algunos están bautizados, ¡otros judas! No hagas caso. Sé sagaz como serpiente: vive, debes de vivir para servir a Dios, siendo sencillo como paloma. Eso es, prevé y se previsor, porque al igual que Dios, Jesús, van a querer crucificarte, y Dios te dice en el Evangelio de hoy, que no está el discípulo, el siervo, por encima del Maestro, del Señor. ¡La que te espera! ¡Ya puedes correr! En dirección a la iglesia más próxima para ir al encuentro de Dios, de Jesús, y de unirte a Él físicamente por 10-15 minutos, en la Eucaristía, porque ¡van a intentar hacerte cada una!, ¡ay! Pero, Dios también dio potestad a los Apóstoles para enfrentarse a los demonios y a todo mal del mundo, claro que tú sólo eres un seglar, no eres Obispo ni Cardenal, no eres el Papa, y por lo cual, dependes de Dios Espíritu Santo, que después de morir Jesús, fue al Padre, a buscarlo, para consolarte. ¡No todo está perdido, hijo de Dios! Puede que tengas la Gracia del Espíritu Santo para enfrentarte a lo que están preparando, maquinando contra ti, esos que no soportan tu luz, como le pasó a Jesús. Y si no la tienes, pídesela a Dios Padre, porque déjame decirte lo más importante que puedas leer hoy: Siempre se hace la voluntad del Padre. Así que si te toca morir, te vas a morir, y si te toca ganarles, vas a ganarles. Y, morir, pocos mueren antes de dar la batalla, así que me temo que van a perder y tú vas a ganar, porque, déjame decírtelo nuevamente: Todo es cuestión de la Voluntad de Dios.
“Bla, bla, bla” Cuánto tiempo perdido haciendo planes para dañarte, cuando tú llevas años pidiéndole a la Virgen María, Madre de Dios, que te proteja bajo su Manto Sagrado. Y, ¿qué crees que va a hacer Dios? ¡Por supuesto, ir a tu favor! Así que ¡a resistir! Porque la libertad está en vigor en la era de los hombres… Vaya, me ha salido como para una película de superproducción: “En la era de los hombres…” Pero así es, en estas películas, el bueno siempre gana, después de pasar por mil y un tormentos, y tú vas a ganar en tu propia historia, en la que eres el personaje principal de la misma. Amén.P. Jesús
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