Evangelio
Domingo 25 de Julio de 2.010
San Mateo 20, 20-28
La madre de los hijos de Zebedeo
Mat 20:20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró ante él para hacerle una petición.
Mat 20:21 Él le preguntó: -¿Qué quieres? Ella le dijo: -Di que estos dos hijos míos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.
Mat 20:22 Jesús respondió: -No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber? -Podemos -le dijeron.
Mat 20:23 Él añadió: -Beberéis mi cáliz; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde concederlo, sino que es para quienes está dispuesto por mi Padre.
Mat 20:24 Al oír esto, los diez se indignaron contra los dos hermanos.
Mat 20:25 Pero Jesús les llamó y les dijo: -Sabéis que los que gobiernan las naciones las oprimen y los poderosos las avasallan.
Mat 20:26 No tiene que ser así entre vosotros; al contrario: quien entre vosotros quiera llegar a ser grande, que sea vuestro servidor;
Mat 20:27 y quien entre vosotros quiera ser el primero, que sea vuestro esclavo.
Mat 20:28 De la misma manera que el Hijo del Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en redención de muchos.
Biblia EUNSA
"Es Palabra del Señor"
"Gloria a ti Señor Jesús"
Meditación:
La madre de los hijos de Zebedeo
Venga, va, ve a Jesús y dile que podrás beber el cáliz que Él bebió.
Vaya, ¿qué no te ves capaz de beberlo? Y te pregunto: ¿pues, que estás viviendo ahora sino tu crucifixión?
Los tiempos han cambiado, ahora son modernos, ahora no golpean con cadenas y dan escupitajos, ahora usan otras cosas, pero igual de dolorosas.
¡No hablemos de ellas! Ya las sabes, y las sé.
Hablemos de la fe, de la Misericordia Divina, de la Justicia Permanente. ¿Que no sabes lo que es la Justicia Permanente? Te lo diré alto y claro, es la Eucaristía. ¡¡Sí!!
Aliméntate de Dios y ganarás en paz, en abundancia de bienes y de perdón. Todos te perdonarán los males reales o imaginarios que digan que les has profesado a lo largo de tu vida. Eso es bueno que ocurra, y ocurrirá, porque la Justicia Permanente actúa siempre.
No estás solo, no estás sola, Dios, Jesús, siempre vela por ti, es el Amigo rico, que puede sacarte de todas las argucias del destino. Confía en Dios, di que sí.
P. Jesús
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