Evangelio

 

Viernes 9 de Julio de 2.010

San Mateo 10, 16-23

Nueva instrucción a los apóstoles

Mat 10:16 Dijo Jesús a sus apóstoles: <<Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Por eso, sed sagaces como las serpientes y sencillos como las palomas.
Mat 10:17 Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en sus sinagogas,
Mat 10:18 y seréis llevados ante los gobernadores y reyes por causa mía, para que deis testimonio ante ellos y los gentiles.
Mat 10:19 Pero cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué debéis decir; porque en aquel momento se os comunicará lo que vais a decir.
Mat 10:20 Pues no sois vosotros los que vais a hablar, sino que será el Espíritu de vuestro Padre quien hable en vosotros.
Mat 10:21 Entonces el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres para hacerles morir.
Mat 10:22 Y todos os odiarán a causa de mi nombre; pero quien persevere hasta el fin, ése se salvará.

Mat 10:23 Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra; en verdad os digo que no acabaréis las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre>>.

Biblia  EUNSA

"Es Palabra del Señor"

"Gloria a ti Señor Jesús"

 

Meditación:

Nueva instrucción a los apóstoles

Amigo, déjame recordártelo, recordarte el consejo-petición que Dios mismo, Jesús, el Mesías, les dió a sus primeros apóstoles y por lo tanto, va por ti también, porque mientras se elevaba Dios al Cielo, al irse, nos pidió: “Id y predicad el Evangelio del Reino de Dios a todas las gentes”; así que, pon atención al consejo de Dios, Jesús:

“Sed sagaces como las serpientes”.

¿Tienen alguna virtud las serpientes? El ser sagaces, y Dios nos pide que lo seamos, como ellas lo son. Hay que saber prever y prevenir las cosas; como las serpientes no tienen extremidades, deben de maniobrar previniendo este hecho, como tú debes prever que eres un pecador arrepentido, pero pecador, al fin y al cabo, y por saberlo, por saberte falto de recursos, como lo son las serpientes, debes de prevenir lo que puede llegar a pasarte si… ¿comprendes? Sí, sé que lo comprendes, y algunos lo habéis comprendido por primera vez. El saber tu condición de pecador y a la vez tu vocación a la santidad, es lo que te hace desarrollar la sagacidad, como lo hacen las serpientes que deben cazar para vivir, y tú debes de servir a Dios para vivir bien, tanto en la tierra como en el Cielo.

También habla Dios, Jesús, el Mesías Salvador de los hombres, de ti, el que tienes que ser “sencillo como paloma”. Ay, esta soberbia que no deja ver la realidad, y luego el plan de salvación falla. Lo sencillo es lo fácil de hacer y lo fácil de comprender, y para evangelizar hay que hacerlo fácil, que se entienda bien y no lo vean complicado de hacer, como las palomas que parece que vuelan fácilmente y se relacionan con facilidad unas con las otras, así también hay que hacerlo nosotros, tenemos que ser sencillos a la hora de hablar con claridad de Dios, de quien es Jesús, que es el Mesías, el esperado desde siempre para salvar al mundo. Eso todos lo entienden y además es la verdad.

Uniendo la sencillez en la facilidad de hacernos entender y el estar prevenidos de que sólo Dios es bueno y que es a Él, y sólo a Él a quien debemos seguir e imitar, tenemos que dar buen conocimiento de Jesús, conocer a Jesús, saber quién era Jesús, amar a Jesús y dejarse Amar por Jesús, que vive, sigue vivo en Cuerpo y Alma, cada vez que un santo sacerdote consagra. ¡¡Dios vive!! Oh, hermanos, amigos míos, dejádme decíroslo otra vez: Dios vive, Jesús vive en Cuerpo y Alma. Entérate de una vez por todas, que este Jesús de carne y huesos que vivió hace 2.000 años, sigue vivo, ¡de verdad! Con ese mismo Cuerpo de Jesús y Alma de Dios, que anduvo por los caminos de Judea, de Israel. Y ahora, por sacerdotes, como yo mismo, te entregamos a Jesús, podemos hacer que esté en Cuerpo y Alma en la Sagrada Hostia Consagrada, y por 10-15 minutos teniéndolo dentro de ti, por comerlo, Él, Dios, en Cuerpo y Alma, está verdaderamente unido a ti. ¡¡No estás solo!! ¡¡No estás sola!! Y nunca más ¡jamás! vas a estarlo, si vives en Gracia de Dios, si confiesas y comulgas. Déjame decírtelo de nuevo: tú no estás sola, no estás solo, ¡nunca más!, ¡jamás!

Pero si no confiesas bien y con dolor de tus pecados y con intención de no volver a pecar, no gozarás de estar con Dios. ¡Sólo los santos tienen a Dios! Los demás no.

Si no cumples con todos y cada uno de los mandamientos, si no confiesas bien y con buenos deseos: no tienes a Dios, ¡estás solo!, ¡estás sola!

No puedo mentirte, hijo de Dios, no puedo engañarte diciéndote que es fácil dejar la soledad, porque no es fácil, pero sí que es sencillo hacerlo, sólo queriendo, sólo queriéndolo puedes dejar la soledad, por dejar que Dios entre en ti.

P. Jesús

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