Evangelio

 

Miércoles 2 de Junio de 2.010

San Marcos 12, 18-27

Cuestión de la resurrección

Mar 12:18 Después se le acercan unos saduceos -que niegan la resurrección- y comenzaron a preguntarle:

Mar 12:19 -Maestro, Moisés nos dejó escrito: "Si muere el hermano de alguien" y deja mujer "pero no deja hijos", "su hermano la tomará por mujer y dará descendencia a su hermano".

Mar 12:20 Eran siete hermanos. El primero tomó mujer y murió sin dejar descendencia.

Mar 12:21 Lo mismo el segundo: la tomó por mujer y murió sin dejar descendencia. De igual manera el tercero.

Mar 12:22 Los siete no dejaron descendencia. Después de todos murió también la mujer.

Mar 12:23 En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será esposa?, porque los siete la tuvieron por esposa.

Mar 12:24 Y Jesús les contestó: -¿No estáis equivocados precisamente por no entender las Escrituras ni el poder de Dios?

Mar 12:25 Cuando resuciten de entre los muertos, no se casarán ni ellas ni ellos, sino que serán como los ángeles en el cielo.

Mar 12:26 Y sobre que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el pasaje de la zarza, cómo le habló Dios diciendo: "Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob"?

Mar 12:27 No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados.

Biblia  EUNSA

 

Meditación:

Cuestión de la resurrección

Hijos, hijos de Dios, católicos todos de fe y con vocación a la santidad. El matrimonio es un  camino de santidad; los esposos deben de ser santos, tienen que ser santos y ser luz del mundo. Cristo ama a los esposos. Su madre tuvo esposo, el casto San José, el que enseñó a andar a Dios, el que lo alimentó y lo cuidó, y en eso puso todo su afán, como todo el afán de los esposos está y debe de estar en la prole, en sus hijos, en los frutos de su amor. Dios ama a los esposos que ven el matrimonio como lo que es: un camino de santidad, un camino para la fe y, viviendo la caridad, ser espejo su familia, de la Sagrada Familia.

Búscate un esposo que quiera vivir contigo en la tierra y en el Cielo.

Búscate una esposa que quiera vivir contigo en el Cielo y en la tierra.

Amén.

P. Jesús

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