Evangelio
Sábado 13 de Marzo de 2.010.
San Lucas 18, 9-14
El fariseo y el publicano
Luk 18:9 Dijo también esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos teniéndose por justos y despreciaban a los demás:
Luk 18:10 -Dos hombres subieron al Templo a orar: uno era fariseo y el otro publicano.
Luk 18:11 El fariseo, quedándose de pie, oraba para sus adentros: "Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni como ese publicano.
Luk 18:12 Ayuno dos veces por semana, pago el diezmo de todo lo que poseo".
Luk 18:13 Pero el publicano, quedándose lejos, ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: "Oh Dios, ten compasión de mí, que soy un pecador".
Luk 18:14 Os digo que éste bajó justificado a su casa, y aquél no. Porque todo el que se ensalza será humillado, y todo el que se humilla será ensalzado.
Biblia EUNSA
Meditación:
El fariseo y el publicano
Una de las tentaciones típicas de Satanás, es que cuando tú vas a la Iglesia y ves a otros allí, en vez de meditar tus cosas, meditas lo que sabes de la vida de los demás. ¡Vence esta mala tentación! Tú no sabes nada de nadie, con suficiente profundidad, para poder analizar bien y, por eso, juzgas mal. Mira bien, que lo que tú estás haciendo, otros lo hacen de ti, ¿Qué crees que ven?
Cuando tengas esta mala tentación, cierra los ojos y abre tu corazón a Dios y pide perdón, no seas ingenuo creyéndote más y mejor que los demás.
Lucha, lucha contra estos pensamientos de hacer examen de conciencia de otros y no la tuya; cuando te ocurre esto, es que el demonio te ronda. ¡Gánale una vez más y no caigas en la tentación de juzgar!
El Cielo te espera a ti. Confiésate y renueva tu vida; sé mejor cada día tú.
P. Jesús
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