Evangelio

 

Domingo 21 de Marzo de 2.010.

San Juan 8, 1-11
La mujer adúltera

Joh 8:1 Jesús marchó al Monte de los Olivos.
Joh 8:2 Muy de mañana volvió de nuevo al Templo, y todo el pueblo acudía a él; se sentó y se puso a enseñarles.
Joh 8:3 Los escribas y fariseos trajeron a una mujer sorprendida en adulterio y la pusieron en medio.
Joh 8:4 -Maestro -le dijeron-, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.
Joh 8:5 Moisés en la Ley nos mandó lapidar a mujeres así; ¿tú qué dices?
Joh 8:6 -se lo decían tentándole, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, se agachó y se puso a escribir con el dedo en la tierra.
Joh 8:7 Como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: -El que de vosotros esté sin pecado que tire la piedra el primero.
Joh 8:8 Y agachándose otra vez, siguió escribiendo en la tierra.
Joh 8:9 Al oírle, empezaron a marcharse uno tras otro, comenzando por los más viejos, y quedó Jesús solo, y la mujer, de pie, en medio.
Joh 8:10 Jesús se incorporó y le dijo: -Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?
Joh 8:11 -Ninguno, Señor -respondió ella. Le dijo Jesús: -Tampoco yo te condeno; vete y a partir de ahora no peques más.

Biblia  EUNSA

 

Meditación:

La mujer adúltera

Jesús baja la mirada, no quiere saber nada cuando juzgas, no quiere ni mirarte a la cara, y oyes su voz que te dice, a tus palabras acusando a otros: ”Si estás libre de pecado, tira la primera piedra”.

… ¿Dónde estás?...

Ah, te vas a confesar por haber pecado, por haber juzgado. Bien, ahora vengo, y sí que te miro, porque eres hijo, eres hija del Dios vivo, del que perdona siempre y no juzga hasta pasada la muerte.

P. Jesús

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