Evangelio
Jueves 25 de Marzo de 2.010.
San Lucas 1, 26-38
La anunciación de Jesús
Luk 1:26 En el sexto mes fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret,
Luk 1:27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David. La virgen se llamaba María.
Luk 1:28 Y entró donde ella estaba y le dijo: -Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo.
Luk 1:29 Ella se turbó al oír estas palabras, y consideraba qué podía significar este saludo.
Luk 1:30 Y el ángel le dijo: -No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios:
Luk 1:31 concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
Luk 1:32 Será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,
Luk 1:33 reinará eternamente sobre la casa de Jacob y su Reino no tendrá fin.
Luk 1:34 María le dijo al ángel: -¿De qué modo se hará esto, pues no conozco varón?
Luk 1:35 Respondió el ángel y le dijo: -El Espíritu Santo descenderá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el que nacerá Santo será llamado Hijo de Dios.
Luk 1:36 Y ahí tienes a Isabel, tu pariente, que en su ancianidad ha concebido también un hijo, y la que llamaban estéril está ya en el sexto mes,
Luk 1:37 porque" para Dios no hay nada imposible".
Luk 1:38 Dijo entonces María: -He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. Y el ángel se retiró de su presencia.
Biblia EUNSA
Meditación:
La anunciación de Jesús
Dios envió a su ángel Gabriel a María. ¿Es que María no tenía ángel de la guarda? Sí, era el mismo arcángel Gabriel.
A veces Dios habla con tu ángel de la guarda y le da explícitas órdenes para ti. No lo habitual, de rutina, para todo ángel custodio, sino que a veces Dios puede hacer peticiones extraordinarias, como el pedirte un voto, que hagas un sacrificio, que atiendas a una persona necesitada. ¿Es que esto no lo hace ya de por sí el ángel de la guarda? No. El ángel de la guarda te guarda, y cuando quiere Dios algo concreto, te lo envía de manera especial para que te pregunte en tu libertad; en cambio, el guardarte, es el encargo que ya tiene de por siempre, sólo que tantas veces no te dejas; ¿que no sabes lo que tienes que hacer? Creer. Creer en Dios y en que su Bondad debe ser también la tuya; si no eres bueno, si haces maldad, es que tú has cambiado de ángel, y ya no escuchas al Ángel bueno, sino a Lucifer. ¿Cómo sabrás con que ángel estás? Mira tus obras, y si en ellas falta la bondad, es que no dejas que tu Ángel te guarde. Déjale que te sirva, porque él, el ángel de la guarda sirve a Dios al servirte a ti, y tiene el mismo poder espiritual que Lucifer y sus secuaces; sólo que el bien no es el mal; el bien es renunciar a pecar.
Haz como María y atiende a tu ángel de la guarda; conversa con él de las cosas de Dios; él, tu ángel de la guarda, conoce a Dios y está a tu total servicio y disposición. Es tuyo, es para ti. Acepta este regalo de Dios y no vayas diciendo que estás solo, que no tienes a nadie; tienes a tu ángel de la guarda. Háblale, pídele servicios y actos buenos; si pides cosas malas, el que te servirá es Satanás. Tú decides, tú eliges; elige el bien y estarás en el bando de los ganadores, de los que, como María, han ganado la dicha de ser Amados eternamente y completamente por Dios.
Pónle un nombre a tu ángel, y ten un trato de amigos con él. Tú vas a salir ganando.
Vaya, me ha salido como un spot publicitario. Se nota que vivo la fe y quiero que tú la tengas también; porque te quiero y es gratis, porque es tu camino al Cielo y tu felicidad terrenal.
P. Jesús
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