Evangelio
Viernes 26 de Marzo de 2.010.
San Juan 10, 31-42
Los judíos quieren apedrear a Jesús
Joh 10:31 Los judíos recogieron otra vez piedras para lapidarle.
Joh 10:32 Jesús les replicó: -Os he mostrado muchas obras buenas de parte del Padre, ¿por cuál de ellas queréis lapidarme?
Joh 10:33 -No queremos lapidarte por ninguna obra buena, sino por blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios -le respondieron los judíos.
Joh 10:34 Jesús les contestó: -¿No está escrito en vuestra Ley: "Yo dije: "Sois dioses""?
Joh 10:35 Si llamó dioses a quienes se dirigió la palabra de Dios, y la Escritura no puede fallar,
Joh 10:36 ¿a quien el Padre santificó y envió al mundo, decís vosotros que blasfema porque dije que soy Hijo de Dios?
Joh 10:37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis;
Joh 10:38 pero si las hago, creed en las obras, aunque no me creáis a mí, para que conozcáis y sepáis que el Padre está en mí y yo en el Padre.
Joh 10:39 Intentaban entonces prenderlo otra vez, pero se escapó de sus manos.
Joh 10:40 Y se fue de nuevo al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba al principio, y allí se quedó.
Joh 10:41 Y muchos acudieron a él y decían: -Juan no hizo ningún signo, pero todo lo que Juan dijo de él era verdad.
Joh 10:42 Y muchos allí creyeron en él.
Biblia EUNSA
Meditación:
Los judíos quieren apedrear a Jesús
Muchos creen en Dios por la palabra de los santos sacerdotes; por el mismo Dios que, Amando, se revela a la persona y le ayuda en sus cosas, concede milagros y gracias especiales. Pero la fe tiene que ser viva, la fe es el amor recíproco entre Dios y tú.
Si tú correspondes al amor de Dios, entonces no sólo vivirás con palabras este amor, sino que harás obras de amor, para agradar a Dios que tanto te Ama, y tanto lo amas tú.
¡Haz obras de amor a tu Amor! Sirve a los demás; porque, cuando uno ama, cuando uno está enamorado, es feliz, y siendo feliz ama a todos, porque el amor ensancha el corazón. Y si eso ya ocurre en el amor humano, en Dios también ocurre, porque el Amor de Dios y el tuyo a Él, te hace audaz, te hace increíblemente fuerte en la fe. Si no tienes fe, es que amas poco; donde hay fe, no hay miedo de nadie para hacerle un bien. Haz un bien, haz el bien allí donde pases, como hizo Jesús, Dios nacido en Belén.
P. Jesús
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