Evangelio
Jueves 9 de Septiembre de 2.010
San Lucas 6, 27-38
El amor hacia los enemigosLuc 6:27 Dijo Jesús a sus discípulos: "Pero a vosotros que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian;
Luc 6:28 bendecid a los que os maldicen y rogad por los que os calumnian.
Luc 6:29 Al que te pegue en una mejilla ofrécele también la otra, y al que te quite el manto no le niegues tampoco la túnica.
Luc 6:30 Da a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames.
Luc 6:31 "Como queráis que hagan los hombres con vosotros, hacedlo de igual manera con ellos.
Luc 6:32 Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tendréis?, pues también los pecadores aman a quienes les aman.
Luc 6:33 Y si hacéis el bien a quienes os hacen el bien, ¿qué mérito tendréis?, pues también los pecadores hacen lo mismo.
Luc 6:34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tendréis?, pues también los pecadores prestan a los pecadores para recibir otro tanto.
Luc 6:35 "Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada por ello; y será grande vuestra recompensa, y seréis hijos del Altísimo, porque Él es bueno con los ingratos y con los malos.
Luc 6:36 Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso.
Luc 6:37 No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados. Perdonad y seréis perdonados;
Luc 6:38 dad y se os dará; echarán en vuestro regazo una buena medida, apretada, colmada, rebosante: porque con la misma medida con que midáis se os medirá.
Biblia EUNSA
"Es Palabra del Señor"
"Gloria a ti Señor Jesús"
Meditación:
El amor hacia los enemigos
Si amar no te duele, si por amor no renuncias a cosas que te pertenecen, como es la dignidad del orgullo, entonces, amas poco.
Dios Ama a todos, a todos, y está Dios en el Cielo.
Dios Ama a todos, pero sólo reciben su Amor los que se acercan a Él, por los sacramentos, por la oración.
Tú, debes imitar a Dios y amar a todos, y esperar que quien quiera tu amor, acepte tus reglas de vivir para amar a Dios. Es decir, tú amas a todos, pero no dejas a Dios por nadie que no acepte que tú amas a Dios sobre todas las cosas y personas, sobre ti mismo y sobre todas las personas, incluso las que amas.
Imitar a Dios, es amar pero no pecar.
Porque ¡cuántas veces el enemigo nuestro es este que no acepta que amemos a Dios sobre todas las cosas! Estos fueron los enemigos de Jesús, los que lo entregaron a la muerte, los que no aceptaron que Dios, Jesús, amara al Padre más que lo que ellos predicaban en sus sinagogas y en el Templo. Jesús, amando a todo el mundo, no dejó, ¡jamás! de amar a Dios. Y tú, hijo de Dios, hermano de Jesús, debes de hacer como hizo Él, debes amar a todos, sin dejar ¡jamás! a Dios.
Posiblemente, por este amor a todos, cargues con una cruz gruesa, enorme, pero Dios mismo te ayuda a llevarla, porque Dios Espíritu Santo, te llena con su Amor, amor de todo un Dios de Amor.
¡Ama a todo el mundo!, incluído a los enemigos, y cuando logres esto, podrán llamarte santo-a. Y para salvarte e ir directamente al Cielo, debes ser santo-a, sinó antes pasarás por el Purgatorio, para que tengas verdadera sed del amor de Dios y no de alguna persona a la que ames más que a Dios. No hagas que un enemigo tuyo te haga perder la cruz, porque quien no lleva la cruz, es que está en el pozo, donde no se camina, donde el pecado paraliza, donde se enloda uno en placeres de vicios que pretenden disimular tu angustia, la de no tener a Dios en ti, por vivir tú en pecado mortal, por no hacer un desaire a quien te dice que te ama y te necesita. ¡Dios también te ama y te necesita!, y tú no sólo necesitas de placer y afecto humanos, sino que necesitas, sobre todo, del Amor de Dios. Si no tienes a Dios, si no vives en Gracia de Dios, no amas bien, te aman mal; sólo Dios es Amor Verdadero. Llegará el día que lo comprenderás. Tú, sigue leyéndome, porque quiero ser instrumento de Dios para ti, para que le des tu sí, como lo hizo la Virgen María, como lo hacen los santos; ¡tú, para santo!, ¡va!
P. Jesús
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