Viernes 21 de Abril de 2.017

 

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Juan 21, 3-14

Voy a pescar

Joh 21:3 Díjoles Simón Pedro (a Tomás, Natanael, los Zebedeos y otros dos): "Voy a pescar". Los otros le dijeron: "Vamos también nosotros contigo". Salieron y entraron en la barca, y en aquella noche no pescaron nada.
Joh 21:4 Llegada la mañana, se hallaba Jesús en la playa; pero los discípulos no se dieron cuenta de que era Jesús.
Joh 21:5 Díjoles Jesús: "Muchachos, ¿no tenéis a la mano nada que comer?". Le respondieron: "No".
Joh 21:6 Él les dijo: "Echad la red a la derecha de la barca y hallaréis". La echaron, pues, y ya no podían arrastrar la red por la muchedumbre de los peces.
Joh 21:7 Dijo entonces a Pedro aquel discípulo a quien amaba Jesús: "Es el Señor". Así que oyó Simón Pedro que era el Señor, se puso el sobrevestido, pues estaba desnudo, y se arrojó al mar.
Joh 21:8 Los otros discípulos vinieron en la barca, pues no estaban lejos de tierra sino como unos doscientos codos, tirando de la red con los peces.
Joh 21:9 Así que bajaron a tierra, vieron unas brasas encendidas y un pez puesto sobre ellas, y pan.
Joh 21:10 Díjoles Jesús: "Traed de los peces que habéis pescado ahora".
Joh 21:11 Subió Simón Pedro y arrastró la red a tierra, llena de ciento cincuenta y tres peces grandes, y, con ser tantos, no se rompió la red.
Joh 21:12 Jesús les dijo: "Venid y comed". Ninguno de los discípulos se atrevió a preguntarle: ¿Tú quién eres? sabiendo que era el Señor.
Joh 21:13 Se acercó Jesús, tomó el pan y se lo dio, e igualmente el pez.
Joh 21:14 Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944)

"Palabra del Señor"

"Gloria a ti Señor Jesús"

 

Meditación:

 

Voy a pescar

Uno de vosotros tiene que expresar su deseo y exponerlo, y los demás le siguen, como ocurrió con Pedro, que dijo: “Voy a pescar”; y los demás le dijeron: “Vamos también nosotros contigo”.
Todos, a una con el Santo Padre, salgamos a dar testimonio de fe, de amor a la Cruz, y, expuesto en la Cruz, a Jesús, el que murió por ti, por todos.
¡Voy a pescar!; ¿vienes?... ¡Vamos pues, amigo!
Y los apóstoles fueron a pescar, pero no pescaron nada.
Les salió al encuentro Jesús, Dios, y les dijo: “Echad la red a la derecha de la barca y hallaréis.”
Dios siempre sabe dónde está lo que quieres, lo que deseas y necesitas. Y si no vas con Él, como los apóstoles, que salieron solos, NO PESCARÁS NADA.
Así es la vida, que sin Jesús, sin la compañía de Dios, volverás con las manos vacías, ¡de lo que sea que vayas a buscar!
A ver… dime, ¿qué quieres pescar en tu vida?...
Para tener lo que quieres, tendrás que esforzarte, tendrás que decepcionarte y luchar contra la tormenta, pero Dios acudirá a tu encuentro y te mostrará, por inspiración divina, dónde tienes que poner las redes. Pero ante todo, necesitas una barca y ganas. ¿Tienes ambas cosas?...
Lo sé, estás cansado de tirar la red y no pescar nada; de ir en busca de trabajo y no hallarlo; de acudir a los médicos, y no te acabas de curar; de conocer personas, y ninguna se queda contigo…
Estás cansado, lo sé.
¡Vamos a pescar!; ¿vienes?... entonces, primero RECEMOS.

P. Jesús

© copyright